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Última actualización 30 de octubre de 2017


Reflexión No 25. Octubre 2017

Entrevista - investigación
Memoria de los toritos
Entrevista a Luis Pancracio Parra

Por: Juan Gaviria


Desde hace algunos años he estado interesado en conocer más detalles de un baile que se practicó en Antioquia llamado los toritos, dicha expresión dancística, catalogada como juguete coreográfico, fue recopilada, según Alberto Londoño, por Luis Pancracio Parra “[…] en el municipio de Guatapé, investigaron la danza de los toritos; el informante, un señor de nombre Pancracio, contó que esta danza fue baile de mingas (convite), que su lenguaje corporal se refería a las envestidas de los toros mansos, y se limitaba a un cabaceo amenazador pero de allí no pasaba” (Londoño, 2011:55).

Es poca la información documentada sobre este baile por parte del gremio dancístico, este se interesó más en su ejecución que por indagar otras fuentes, incluso, no se dejó un registro que se pueda consultar donde esté el testimonio del informante. Es por esta ausencia de material para la reseña de este baile que me surgió el interés de buscar más información para contextualizar esta danza, tanto es así, que me di a la tarea de buscar directamente a su informante, Luis Pancracio Parra, para así poder dejar registro de la memoria de los toritos.
Luis Pancracio Parra, 2017. Foto: Daniel Romero

Antes de dar a conocer parte de la entrevista a Luis Pancracio, relacionaré algunas referencias de este baile que se encuentran en publicaciones previas a la proyección de esta danza por parte de los grupos:

En primer lugar, Tomás Carrasquilla en el tomo III de su novela Hace tiempos, llamado Del monte a la ciudad (1936), describe este baile de la siguiente manera:

¡Oh, El Toro! Es entre juego y baile. La rueda se forma; gira; se parte por cualquier pareja; se convierte en culebra.
Para el delantero y en torno de él se va envolviendo la cadena como un caracol, para desenvolverse de nuevo y juntar la rueda al grito de ¡Toro, Toro!
Incontables son las cuartetas del Toro. Varias consignara, a no ser tan subidas de color. Mas vaya una muestra:
Vamos a ver cosas lindas,
Si vamos la rueda haciendo,
Con los toros envacados
Y las vacas envistiendo
(Carrasquilla, 1995: 39)

Por otra parte, Benigno A. Gutiérrez en su libro De todo el maíz (1944) en la sección Tonadas típicas campesinas tiene dos fragmentos de partituras del toro y le hace el siguiente comentario a la misma cita de Tomás Carrasquilla:

"A la anterior descripción de Carrasquilla le faltó agregar que en pos del canto respectivo venía el baile suelto de las parejas con la mano en la cintura, la parte de música solo, la cachada… tal vez con sus chuzones consiguientes". (Gutiérrez, 1944: 33)

Como se pudo leer este baile desde Tomás Carrasquilla era nombrado como un juego donde en su coreografía se recreaban movimientos y figuras alusivas, en este caso al toro. La descripción de estas citas es muy cercana a lo que se conoce hoy en día de esta expresión, salvo a las coplas y a la temática que estas sugieren (vulgaridad)

Después de esta referencia bibliográfica y su contextualización, se darán a conocer partes de la entrevista que se le hizo a Luis Pancracio Parra (L.P.P)


Luis Pancracio Parra, 2017. Foto: Daniel Romero


Entrevista

Entrevistadores: ¿Don Luis Pancracio, qué relación tenía usted con la danza cuando recopiló los toritos? 
L.P.P: Yo era normalista y trabajaba en el colegio en educación física e integraba la educación con la danza y el ritmo

Entrevistadores: ¿cómo conoció el baile de los toritos?
L.P.P: en una conversación con alguien de la vereda me manifestó que allá había una danza llamada los toritos, nos reunimos e hicimos unos talleres de los pasos, figuras como entremetidos, círculos y envestidas. No vi directamente el hecho folclórico solo hablé con personas que tenían solo en la memoria la danza

Entrevistadores: ¿exactamente de qué lugar eran las personas que le dieron a conocer el baile?
L.P.P: de una región entre Guatapé (El Rosario) y San Rafael (Boquerón y Los medios)

Entrevistadores: ¿en qué contexto se daba el baile?
L.P.P: Para hablar de toritos como de otras danzas hay que hablar de un contexto social que era característico no solamente aquí sino en diferentes regiones entre los años 1940, 1950 y 1960 donde eran muy características las mingas, las reuniones familiares donde la creatividad para distraerse en las reuniones era como lo más singular y lo más práctico. Para divertirse la gente mostraba ya algo preparado o improvisaban un montón de cosas. En una minga se reunían 20 o más vecinos para preparar un terreno, un trabajo colectivo y en las noches venían la parranda.

Entrevistadores: ¿cómo describían las personas el baile?
L.P.P: cuando hablamos de los toritos hablamos más que danza de un juguete coreográfico de un jugar coreográficamente en una reunión familiar con todos los asistentes, es posible que algunos momentos haya habido una preparación de antemano con algún montaje. La gente que estaba en la reunión le daba por participar, por disfrutar y por gozar en esa reunión y jugar a los toritos, eran atracciones improvisadas donde iba entrando la gente donde participaba el que se sienta con capacidad y con habilidades y destrezas de llevar el ritmo de hacer entremetidas, cruces y con esto van surgiendo figuras a partir de la creatividad.

Entrevistadores: ¿luego del taller qué pasó?
L.P.P: yo le di un orden a las figuras e hicimos un montaje con el grupo Los Arrayanes, luego en un encuentro en Medellín en la década del setenta lo mostramos en el teatro Pablo Tobón Uribe, como sabíamos todo el contexto donde se daba y como no sabíamos que existiera en otra parte. Después de mostrarla: la lluvia de críticas, ahí estaban los expertos, los sabe lo todo, los estudiantes del folclor, los que dicen si tal cosa no está aquí es porque eso no existe. Tiempo después Chucho Mejía me llamó una vez y me dijo que nosotros de la EPA queremos tener los toritos [...] acordamos un taller [...] y así la EPA fue el primer grupo que hace el montaje de los toritos.

Entrevistadores: ¿en cuanto a la música qué tiene qué decir?
L.P.P: era una tonada muy monótona.

Entrevistadores: ¿qué opina de la danza hoy en día?
L.P.P: el folclor no tiene por qué quedarse en el pasado, enclaustrado o enconchado, en un momento es de una manera cumple unas funciones porque las condiciones que se dan en ese momento no dan para otra cosa [...] eso se puede someter a mejorar para que evolucione para que se acomode a los tiempos [...] una danza tiene vigencia mientras cumpla una función social, sea expresión y esté dentro del sentimiento de un colectivo, cuando eso ya no se da, cumplió una función y fue reemplazada por otra cosa, entran otros intereses esto ya se queda como una memoria

En medio de esta entrevista le mostramos a don Pancracio un video de cómo un grupo de Medellín baila los toritos (Hojarasca) y manifestó que es muy cercano a lo que él conoció de los informantes. Ver video

Hoy en día, don Pancracio disfruta de su pensión, trabaja con la cerámica y es una fuente obligada para aquellas personas que quieren conocer el proceso de zocalización que se dio en Guatapé, por el cual este municipio se ha convertido  en un destino turístico.

Entrevista realizada por Olga Lucia Tobón, Adriana Gómez, Daniel Romero (fotógrafo) y Juan Gaviria. Guatapé, Antioquia, 6 de julio de 2017.